La propuesta educativa

La Casita, es un proyecto que nace en Barcelona en el año 2000 impulsado por Anna Bachs y Pere Joan, ambos psicomotricistas y formados en psicología y educación, con la idea de ofrecer un espacio educativo que pudiera respetar el ritmo propio y la capacidad innata que tienen los niños y las niñas de 2 a 6 años para guiar sus propios aprendizajes. 

Con mucha alegría y gracias al apoyo de KAYPI, Centro para el desarrollo del niño y de su entorno, La Casita abre en Perú, en abril del 2010 una sede, con la ilusión y el deseo de compartir todo lo aprendido en los años de recorrido en Barcelona.  

Ahora en Lima, La Casita se convierte en la Asociación Educativa Cultural MUNAY WAYRA (“espíritu/ viento  del querer”), con la intención de ampliar nuestro campo de intervención e integrar nuevas metodologías. Nuestra práctica se nutre de la psicomotricidad Aucouturier, los principios de Acompañamiento temprano del desarrollo infantil, y las Terapias de Arte Expresivas (TAE). 

Nuestra Asociación,  además de una propuesta educativa para niños y niñas de 2 a 4 años, ofrece también un espacio de acompañamiento a mujeres embarazadas; a familias con bebes menores de dos años; espacios de psicomotricidad para niños hasta los 6 años, así como una formación para adultos, con el respaldo de la red de Pedagogía Libre de Cataluña, España.

Ofrecemos un lugar donde las familias, desde sus inicios, pudieran mantener la conexión con su interior desde el reconocimiento de sus necesidades y deseos, y desde un espacio con materiales y estructura que brinde seguridad para crecer.



Los principios de nuestra intervención como Asociación son los siguientes:

1. Partimos del principio fundamental que cada ser humano es único y se hace a sí mismo a través de la interacción con su medio, desde el momento de la concepción. Cada persona vive de forma irrepetible y singular su proceso de integrar las sensaciones, emociones e ideas que el mundo le ofrece. Este principio se nutre de la definición de autopoiesis, que es la capacidad de los sistemas vivos de producirse a si mismos, concepto que nace en la biología de la mano de los chilenos Humberto Maturana y Francisco Varela.

2. Creemos  en una educación que tiene por finalidad el acompañamiento a los procesos de vida. Definimos al  acompañamiento como  la actitud y la presencia afectiva que facilitan las condiciones y el ambiente, para que el proceso de hacerse a sí mismo pueda realizarse.

3. En el proceso de hacerse a sí mismo a través de la interacción con su medio, la necesidad de expresión del mundo interno es fundamental para el desarrollo del ser humano. El juego, el arte, el movimiento y el ritual son las vías que el ser humano utiliza desde tiempos ancestrales, para dar forma a esa expresión. MUNAY WAYRA rescata cada uno de estos medios como los pilares de la intervención que ofrecemos en nuestra propuesta.

Para nuestra intervención en el día a día contamos con dos ejes centrales:

La Práctica Psicomotriz Aucouturier que es un pilar fundamental del Proyecto, ya que ofrece a los niños y las niñas la posibilidad de vivenciar y expresar su mundo interno por la vía motriz, en un clima de seguridad física y afectiva que permitan esta expresión. Poder transitar de una exploración sensoriomotriz a una progresiva elaboración del juego y el lenguaje simbólico es una de las grandes aportaciones de este encuadre. Pasar del placer de hacer al placer de pensar, acompañando al niño en su proceso madurativo.


Los lenguajes expresivos: Cualquier lenguaje expresivo conecta los mundos internos y externos de la persona, siendo de gran riqueza y autenticidad para los niños. Mientras experimenta el placer de la situación, fluyen imágenes, sensaciones y vivencias que se van plasmando en su obra. En la Casita ponemos especial atención a la expresión plástica, musical, corporal, verbal y la danza.
Esta es, la descripción fundamental del proyecto, que en esta década de existencia se ha convertido en una referencia dentro de la Red de Educación Libre a la que pertenece el proyecto.


Nos emociona saber que desde este espacio y propuesta formaremos parte de un creciente movimiento de cambio que desde muchas áreas y redes sociales van buscando ajustar sus formatos de intervención para escuchar y atender a las necesidades de la primera infancia.